Una de las principales metas de la publicidad es conseguir que al espectador no se le quite la idea o el producto anunciado de la cabeza. Para ello, se suele recurrir al eslogan, una frase, generalmente corta, contundente y pegadiza que en ocasiones recurre a elementos literarios como la rima o el pareado. Esta frase ayuda a que el espectador memorice fácilmente el anuncio y reconozca el producto.
A continuación podemos ver unos cuantos ejemplos de estos eslóganes:
- "Del Caserío me fío" (El Caserío)
- "El desayuno de los campeones" (Colacao)
- "A mí plín, yo duermo con Pikolín" (Pikolín)
- "I'm lovin' it" (McDonalds)
- "Porque yo lo valgo" (L'Oreal París)
- "La República Independiente de Tu Casa" (IKEA)
- "Yo no soy tonto" (MediaMarkt)
- "Más buenos que el pan" (Paté La Piara)
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